Bodega K5

La bodega K5 es un proyecto constituido por 5 enamorados del pueblo vasco en la que suena con fuerza el nombre del reconocido chef vasco, Karlos Arguiñano, y juntos han logrado sacar adelante vinos 100% vascos con guiños a su cultura e historia.

Año de fundación: 2005

Viñedo propio: 15 hectáreas

Ubicación: Andatza Diseminado Barreiatua, 16, Aia, Gipuzkoa, 20809, España

Web: www.bodegak5.com

La historia de la Bodega K5 es la historia de un grupo de cinco amigos: Abel Agirre, Julián Arruabarrena, Iñaki Burutxaga, Joanjo Landa y, la imagen más representativa y visible del proyecto: Karlos Arguiñano. Juntos se aventuraron a comprar 30 hectáreas a la marquesa de Narros para fundar su propia bodega de Txakoli y dar continuidad a la cultura vinícola del pueblo vasco.

Este sueño se hizo realidad en 2005 con la construcción de la bodega K5 y la puesta en marcha del proyecto, en el que contaron también con la creatividad de Mikel Urmeneta para el diseño de la marca y con el enólogo Lauren Rosillo.

Las instalaciones fueron diseñadas por el estudio de arquitectura catalán Alonso & Balaguer en el municipio de Aia, a 9 kilómetros de Zarautz y 300 metros sobre el nivel del mar. Una estructura semicircular, de cemento y cristal, que guarda la tecnología más avanzada, y se integra perfectamente en el paisaje, rodeada de viñas, riachuelos y bosques. Además, cuenta con una panorámica preciosa de la costa gipuzkoana: a un lado, el puerto pesquero de Orio y, al otro, el Ratón de Getaria.

Las 15 hectáreas de viñedo, 100% Hondarribi Zuri, inscritas en la Denominación de Origen Getariako Txakolina, están plantadas en espaldera, en suelo de pizarra y granito. Tras la ruta entre viñas, se accede al corazón de K5: la maquina despalilladora, los maceradores, los depósitos de acero inoxidable y una moderna embotelladora y etiquetadora que dan lugar a la elaboración del Txakoli K5 Arguiñano y K Pilota. Dos vinos que han dado ya la vuelta al mundo llevando con ellos un trozo de la historia y cultura vascas.

Año de fundación: 2005

Viñedo propio: 15 hectáreas

Ubicación: Andatza Diseminado Barreiatua, 16, Aia, Gipuzkoa, 20809, España

Web: www.bodegak5.com

La historia de la Bodega K5 es la historia de un grupo de cinco amigos: Abel Agirre, Julián Arruabarrena, Iñaki Burutxaga, Joanjo Landa y, la imagen más representativa y visible del proyecto: Karlos Arguiñano. Juntos se aventuraron a comprar 30 hectáreas a la marquesa de Narros para fundar su propia bodega de Txakoli y dar continuidad a la cultura vinícola del pueblo vasco.

Este sueño se hizo realidad en 2005 con la construcción de la bodega K5 y la puesta en marcha del proyecto, en el que contaron también con la creatividad de Mikel Urmeneta para el diseño de la marca y con el enólogo Lauren Rosillo.

Las instalaciones fueron diseñadas por el estudio de arquitectura catalán Alonso & Balaguer en el municipio de Aia, a 9 kilómetros de Zarautz y 300 metros sobre el nivel del mar. Una estructura semicircular, de cemento y cristal, que guarda la tecnología más avanzada, y se integra perfectamente en el paisaje, rodeada de viñas, riachuelos y bosques. Además, cuenta con una panorámica preciosa de la costa gipuzkoana: a un lado, el puerto pesquero de Orio y, al otro, el Ratón de Getaria.

Las 15 hectáreas de viñedo, 100% Hondarribi Zuri, inscritas en la Denominación de Origen Getariako Txakolina, están plantadas en espaldera, en suelo de pizarra y granito. Tras la ruta entre viñas, se accede al corazón de K5: la maquina despalilladora, los maceradores, los depósitos de acero inoxidable y una moderna embotelladora y etiquetadora que dan lugar a la elaboración del Txakoli K5 Arguiñano y K Pilota. Dos vinos que han dado ya la vuelta al mundo llevando con ellos un trozo de la historia y cultura vascas.

CONOCE A FONDO LA HISTORIA DE LA BODEGA

La historia de la Bodega K5 es la historia de un grupo de cinco amigos: Abel Agirre, Julián Arruabarrena, Iñaki Burutxaga, Joanjo Landa y, la imagen más representativa y visible del proyecto: Karlos Arguiñano. Juntos se aventuraron a comprar 30 hectáreas a la marquesa de Narros para fundar su propia bodega de Txakoli y dar continuidad a la cultura vinícola del pueblo vasco.

Este sueño se hizo realidad en 2005 con la construcción de la bodega K5 y la puesta en marcha del proyecto, en el que contaron también con la creatividad de Mikel Urmeneta para el diseño de la marca y con el enólogo Lauren Rosillo.

Las instalaciones fueron diseñadas por el estudio de arquitectura catalán Alonso & Balaguer en el municipio de Aia, a 9 kilómetros de Zarautz y 300 metros sobre el nivel del mar. Una estructura semicircular, de cemento y cristal, que guarda la tecnología más avanzada, y se integra perfectamente en el paisaje, rodeada de viñas, riachuelos y bosques. Además, cuenta con una panorámica preciosa de la costa gipuzkoana: a un lado, el puerto pesquero de Orio y, al otro, el Ratón de Getaria.

Las 15 hectáreas de viñedo, 100% Hondarribi Zuri, inscritas en la Denominación de Origen Getariako Txakolina, están plantadas en espaldera, en suelo de pizarra y granito. Tras la ruta entre viñas, se accede al corazón de K5: la maquina despalilladora, los maceradores, los depósitos de acero inoxidable y una moderna embotelladora y etiquetadora que dan lugar a la elaboración del Txakoli K5 Arguiñano y K Pilota. Dos vinos que han dado ya la vuelta al mundo llevando con ellos un trozo de la historia y cultura vascas.

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