Noé y la primera borrachera de la historia

Cuenta una leyenda que Noé fue el creador del vino y que era incapaz de beber con moderación...

 

Noé y la plantación de viñas

Cuenta una leyenda que Noé fue el creador del vino, pero no existen pruebas que demuestren tal afirmación. Sin embargo, sí que tenemos documentos escritos que relatan cómo se emborrachó y el embarazo que pasó posteriormente ante una situación tan comprometida. El vino siempre ha acompañado al ser humano desde el principio de los tiempos, pero ¡Noé no ha sido capaz de beber con moderación!Los escritos bíblicos cuentan que después del diluvio universal Noé cultivó la tierra y plantó viñedos. El Génesis 9:20 – 9:23 cuenta: «Y comenzó Noé a labrar la tierra y plantó una viña. Y bebió del vino y se emborrachó y estaba descubierto en medio de su tienda. Y Cam, padre de Canaán, vio la desnudez de su padre y díjolo a sus dos hermanos que estaban fuera».

¿Qué hizo Noé cuando se despertó de aquella borrachera? Maldecir a Cam y a sus hermanos por haberlo visto en tal estado. Sin duda, el Génesis no sería lo mismo sin ese divertido pasaje que muestra el descontrol de Noé frente al vino, en parte, por el desconocimiento de sus efectos sobre la mente. Y es que en estos tiempos todavía no se hablaba de la moderación.

La borrachera de Noé en el arte

Esta escena tuvo una gran repercusión en los artistas de todos los tiempos. ¡Así ha sido representada una y otra vez! Incluso aparece en la famosa Puerta del Paraíso de Florencia, obra del gran Lorenzo Ghiberti, en ella se puede ver claramente a Noé tirado, totalmente embriagado, frente a la atenta y burlona mirada de sus hijos.

En las Crónicas de Nuremberg, un libro impreso del siglo XV, también aparece, pero esta vez descansando directamente al lado de las vides, mientras sus familiares cubren su desnudez. Miguel Ángel, asimismo, decidió pintarla en la Capilla Sixtina del Vaticano, en el cual aparece durmiendo desnudo sobre un tonel de vino.

El artista renacentista Giovanni Bellini tiene una obra pictórica titulada “La embriaguez de Noé”, una verdadera obra de arte del siglo XVI. Pero ¿aparece en la escultura? ¡Por supuesto! En el Palacio Ducal de Venecia podemos encontrar una obra de medio bulto en la que se ve a Noé junto a las vides y uno de sus familiares cubriendo parte de su cuerpo con una sábana.

Existe un gran interés por la representación de esta escena, así, en el siglo XIX todavía encontramos la aguada de André Jacques Victor y una divertida obra de Joseph Tissot, en la cual los familiares lo quieren tapar con la famosa sábana. Curiosamente todavía hoy podemos sentir los mismos efectos del vino que sintió Noé en su momento.

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