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Vinos Crianza y Vinos con crianza, diferencias

Te explicamos las diferencias de significado entre un "vino crianza" y la expresión "un vino con crianza".

vino-crianza

Hoy os hablamos sobre una diferencia básica en el mundo del vino que estamos seguros de que la habréis escuchado decir o quizá la hayáis dicho vosotros mismos sin saber que se trata de cosas diferentes. Hablamos de la palabra crianza. A partir de ella, tenemos que diferenciar lo que significa un “vino crianza” de la expresión “vino con crianza”. Aunque se trate de dos conceptos muy similares, no significan lo mismo.

VINO CRIANZA

Cuando hablamos de un “vino crianza” estamos haciendo referencia a un tipo de vino. Los vinos se pueden clasificar en vinos crianza, vinos reserva y vinos gran reserva, en función del tiempo de maduración o envejecimiento. Así un vino crianza es un tipo de vino regulado con dos años de maduración en el caso de los vinos tintos y con año y medio de envejecimiento en el caso de los vinos blancos y rosados. La mayor parte del tiempo, maduran en barricas de roble. En el caso de los Vinos Reserva, el tiempo de maduración es mayor, y los Vinos Gran Reserva, cuentan todavía con mayor tiempo de envejecimiento. El tiempo que permanecen en barrica madurando está regulado por un consejo, a partir del tiempo mínimo que fija la norma estatal.

VINO CON CRIANZA

Veamos ahora la diferencia al hablar de un “vino con crianza”. Esta expresión no hace referencia a ninguna categoría de vino en particular, sino que expresa cuándo un vino ha recibido un proceso de crianza. Esta maduración que se le ha otorgado a dicho vino, no necesariamente tiene que haber sido en una barrica de roble. Es más, el vino puede haber experimentado diferentes tipos de crianza que deberemos identificar en la etiqueta de la botella o bien en la fecha técnica de la bodega productora.

Así pues, un vino con crianza puede ser bien un “Vino Crianza”, pero también un “Vino Reserva” o un “Vino Gran Reserva”, pues todos ellos han sido criados con maduración, aunque cada uno de ellos en condiciones distintas y, por tanto, ofrecerán matices diferentes al paladar.

Por todo ello, podemos concluir que todos los “vinos crianza” son “vinos con crianza”, pero no ocurre así a la inversa. Dado que dentro de “vinos con crianza” encontramos vinos crianza, vinos roble, gran reserva, media crianza, etc.

Esperamos que esta aclaración os sea de utilidad a la hora de profundizar en este curioso y apasionante mundo del vino.

 

 

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